RIVERAS SAYAGUESAS II

Continuación de:
RIVERAS SAYAGUESAS I.

Por la tarde iniciamos nuestro caminar en Fariza. Pueblo importante, aquí está la Casa consistorial, una iglesia con una estela romana, con su Puente Grande y el Arroyo Pisón. Tiene una quesería tradicional y dulces artesanos “El Castillo”. Hay bares, un frontón… Desde luego se nota que es la cabecera de la zona, aunque sufre el problema de la despoblación.

 
Salimos del pueblo cruzando el arroyo Pisón por el Puente Grande, puente medieval bastante bien conservado.
Tomamos el camino que sale a nuestra izquierda y enseguida encontramos los palos que nos indican que seguimos el sendero GR-14.
Nada más dejar el pueblo nos encontramos con un molino restaurado.

 
A la orilla de este arroyo nos encontramos con abundantes restos de molinos, se sabe que existieron y en algunos casos se pueden apreciar los canales del agua y las muelas.

 

En esta época del año la rivera baja crecida, y nos acompaña en casi todo el recorrido el murmullo del agua y de las pequeñas cascadas.

 

 De vez en cuando el camino se aparta y nos conduce entre cortinas, donde volvemos a encontrar los enebros,  árbol muy especial en toda la zona, de madera dura, usada en el pasado por los habitantes de estos lugares para hacer diferentes utensilios.

 

Abundan los pequeños puentes de losas de granito que han aguantado las crecidas de los arroyos y que abundan en Sayago y en Aliste.
LA RUTA DE LA RIVERA DE BRANDILANES 


El ganado que más abunda en la zona es la oveja churra, en esta ocasión encontramos un pequeño grupo en un prado que se asustó a nuestro paso y se juntó mirándonos con curiosidad o con temor.

 

Con tantos molinos y canales hay pequeñas presas que embalsan el agua y permiten que en su superficie crezcan flores blancas que tapizan el arroyo.

Seguimos por la rivera hasta la confluencia con el arroyo Mimbre que viene de Badilla y dimos la vuelta satisfechos de haber pasado una tarde entre arroyos, molinos, cortinas… el silencio y la tranquilidad de la naturaleza.